Cada 22 de octubre se conmemora en Argentina el Día Nacional por el Derecho a la Identidad, una fecha que recuerda el nacimiento de Abuelas de Plaza de Mayo y nos invita a reflexionar sobre la importancia de conocer nuestra historia, nuestros orígenes y los vínculos que nos constituyen.
En 1977, un grupo de mujeres comenzó a organizarse para buscar a sus nietas y nietos apropiados durante la última dictadura cívico-militar. Desde entonces, la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo se convirtió en una referencia fundamental para la defensa de los derechos humanos en Argentina y el mundo.
Su búsqueda impulsó avances científicos como el desarrollo del índice de abuelidad, que permite establecer vínculos biológicos incluso cuando las madres y los padres están desaparecidos. Pero también abrió un camino de construcción colectiva de la memoria, sostenido durante décadas a través de encuentros, testimonios y conversaciones entre generaciones.
¿Cómo transmitir esa historia a las infancias y juventudes? ¿De qué manera acompañar sus preguntas y construir una memoria que siga viva?
Las reflexiones de Adriana Metz Romero, Manuel Gonçalves Granada, Claudia Victoria Poblete Hlaczik y Guillermo Martín Amarilla Molfino nos permiten acercarnos a estas preguntas desde sus propias experiencias de vida y su trabajo con las nuevas generaciones.
La importancia de trabajar la memoria y la identidad desde las infancias
Desde sus comienzos, Abuelas de Plaza de Mayo recorrió escuelas para contar su historia y transmitir la importancia de defender el derecho a la identidad. Hoy, nietas y nietos restituidos, familiares que continúan buscando e integrantes de nuevas generaciones mantienen vivo ese intercambio.
Para Adriana Metz Romero, hija de personas desaparecidas y hermana que buscó y encontró a su hermano, trabajar la memoria con las infancias y juventudes es una manera de sembrar transformaciones futuras.
Son los que pueden aprender, los que quieren aprender y los que pueden llegar a cambiar un poquito el futuro.
Los encuentros escolares también permiten descubrir cómo las historias colectivas se conectan con la vida cotidiana. Adriana recuerda que una alumna de sexto grado le preguntó qué hacía para sentirse bien, además de ser mamá, trabajar en Abuelas y buscar a su hermano. Su respuesta fue sencilla: tejía, una actividad que había aprendido de su propia abuela.
Esa conversación muestra cómo la memoria puede abrirse paso a través de las experiencias más personales, los vínculos familiares y los saberes que se transmiten de generación en generación.
Las preguntas de las infancias también construyen memoria
Manuel Gonçalves Granada, nieto restituido, destaca la importancia de escuchar las preguntas que surgen cuando las infancias conocen las historias de apropiación y restitución de identidad.
¿Cómo puede ser que alguien descubra que su nombre era otro? ¿Qué sucede cuando una persona conoce su verdadera historia familiar? ¿Qué haríamos si nos pasara algo parecido?
Estas inquietudes, cuenta Manuel, nacen de un ejercicio de empatía: las infancias intentan imaginarse en el lugar de quienes atravesaron esas experiencias.
Se produce una alianza donde empatizan con la búsqueda y piensan qué pueden aportar.
En ese intercambio, la memoria deja de ser una historia ajena. Las nuevas generaciones descubren que también pueden participar de una búsqueda que continúa abierta.
Manuel recuerda que las respuestas aparecen de muchas maneras: desde los dibujos de las infancias más pequeñas hasta las producciones escritas de quienes se animan a compartir sus propias experiencias.
Esas expresiones permiten tender puentes entre historias personales y colectivas, y encontrar nuevas formas de acompañar el camino de la Memoria, la Verdad y la Justicia.
La identidad como puente entre el pasado y el presente
Para Claudia Victoria Poblete Hlaczik, nieta restituida, hablar de memoria e identidad es especialmente importante en una sociedad atravesada por el individualismo.
Ambos conceptos permiten construir una mirada colectiva y reflexionar sobre aquello que compartimos. La pregunta por quiénes somos, señala Claudia, aparece en distintos momentos de nuestras vidas y puede conectar directamente con las experiencias de las infancias y juventudes.
Por eso, considera fundamental que las actividades sobre memoria no se limiten a contar acontecimientos históricos, sino que permitan relacionarlos con las preguntas del presente.
Cuando las nuevas generaciones escuchan testimonios en primera persona, encuentran puntos de contacto con sus propias experiencias, emociones y procesos de construcción de identidad.
La memoria se convierte así en una oportunidad para comprender que las consecuencias de la última dictadura no pertenecen exclusivamente al pasado: siguen presentes en las historias de las familias, en las identidades que todavía se buscan y en las preguntas que atraviesan nuestra sociedad.
Claudia también plantea una idea fundamental: las nuevas generaciones pertenecen a la generación de las nietas y los nietos de las Abuelas. Reconocer ese vínculo puede despertar el deseo de involucrarse y acompañar las búsquedas que continúan.
Una memoria viva, colectiva e intergeneracional
Guillermo Martín Amarilla Molfino, nieto restituido, propone pensar la memoria como algo que está en permanente movimiento.
No es una foto, sino que es un proceso.
Desde esta mirada, construir memoria no consiste únicamente en conservar un relato sobre el pasado. Es un ejercicio continuo que necesita de nuevas preguntas, experiencias y formas de participación.
Guillermo destaca la importancia de que las infancias y juventudes no sean simples espectadoras de las historias que reciben, sino que puedan convertirse en protagonistas de esa construcción.
Se trata de sostener una memoria activa, que no quede cristalizada ni se convierta en algo intocable. Una memoria capaz de dialogar con el presente y transformarse a partir de los aportes de cada generación.
Esta perspectiva también nos invita a repensar cómo acercamos los derechos humanos a las infancias: no solamente a través de aquello que enseñamos, sino de lo que podemos construir, descubrir y aprender en conjunto.
Libros para trabajar la memoria, la identidad y los derechos humanos
En Editorial Chirimbote creemos que los libros también pueden formar parte de este ejercicio colectivo de memoria.
La literatura, las ilustraciones y las historias compartidas abren caminos para abordar temas complejos desde la curiosidad, la sensibilidad y el diálogo.
Leer en las escuelas, en las bibliotecas o en familia puede despertar preguntas sobre nuestro pasado, recuperar historias de lucha y resistencia, y acompañar a las infancias en la construcción de sus propias miradas sobre el mundo.
Las reflexiones de Adriana, Manuel, Claudia y Guillermo nos recuerdan que transmitir la memoria no significa ofrecer respuestas cerradas. También supone dar lugar a nuevas preguntas, escuchar otras experiencias y reconocer a las infancias y juventudes como participantes activas de esa construcción.
Desde Chirimbote buscamos aportar a esos encuentros con libros que inviten a conocer historias, pensar los derechos humanos y fortalecer una memoria colectiva que siga creciendo.
Conocé nuestro libro sobre memoria, identidad y derechos humanos:
El derecho a la identidad se construye y defiende en comunidad
La historia de Abuelas de Plaza de Mayo nos enseña que la identidad no es una búsqueda en soledad.
Cada restitución es el resultado de años de organización, investigación, solidaridad y compromiso colectivo. Y cada encuentro con las nuevas generaciones permite que esa historia continúe.
Las preguntas que aparecen en una escuela, las conversaciones que despierta un libro, los recuerdos familiares y los testimonios compartidos forman parte de una misma trama.
Porque la memoria no es solamente aquello que recordamos, sino también aquello que construimos con otras personas.
Y porque defender el derecho a la identidad es una tarea que nos involucra a todas las generaciones.
Agradecemos a Adriana Metz Romero, Manuel Gonçalves Granada, Claudia Victoria Poblete Hlaczik y Guillermo Martín Amarilla Molfino por compartir sus experiencias y reflexiones.
Si tenés dudas sobre tu identidad o información que pueda contribuir a una búsqueda, podés comunicarte con Abuelas de Plaza de Mayo.


